Saltear al contenido principal
TOTTO: Una Marca Para El Mundo

TOTTO: Una marca para el mundo

Yonatan Bursztyn, presidente de Totto, cuenta cómo convertirse en una marca global.

Hace treinta años, Yonatan Bursztyn soñaba con tener cinco tiendas y a lo sumo cien empleados.

Quería una empresa que le permitiera vivir y educar a su familia y aunque nunca se imaginó tener 600 puntos de venta en 57 países en América, Europa, Oriente Medio y África, siempre pensó en que su marca tendría más posibilidades si era regional y no local. Lo tenía tan claro, que buscó un nombre fácil de pronunciar en varios idiomas, así nació Totto, un sello colombiano que genera cerca de 3.300 empleos directos y más de 7.000 en el mundo. En tres décadas y con la meta de ser global, se ha reinventado muchas veces, como cuando evolucionó al concepto de viajero urbano o cuando se convirtió en “una multinacional de moda, líder en Latinoamérica, que además de maletines vende ropa y accesorios”.

LA FRASE DE TOTTO: “ES PREFERIBLE TOMAR DECISIONES QUE ESPERAR”.

¿Cómo se convierte Totto en una marca global?

Es un sueño escalonado, primero convertirnos en una marca regional, luego en latinoamericana y ahora estamos comprometidos con ser globales de acuerdo con las estrategias de marca, producto e innovación.

Paso a paso, desaprendemos costumbres que no son válidas en el mundo y buscamos tener más creatividad, independencia y ser únicos.

¿Cómo fue el proceso?

Empezamos con maletines y decidimos entrar al negocio de la ropa, no para contar con un mejor concepto, sino porque veíamos que teníamos muy buenas ventas tres veces al año: diciembre, temporada escolar y junio, los maletines eran el core del negocio y la ropa podría ser un accesorio. Lo hicimos un poco al revés, pero creamos un concepto único en el que la ropa no es lo principal.

¿Cómo hizo Totto para entrar al mercado de la moda en un momento de crisis?

Desde el comienzo consideramos la mochila y el maletín como un artículo de moda y eso fue hace treinta años, cuando lo que se encontraba en el mercado eran maletines azules, negros y si acaso rojos. Empezamos con estampados, combinación de colores, tendencias que aprendimos de Europa y Estados Unidos, involucramos la moda a nuestros artículos, lo que marcó una diferenciación.

¿A muchas empresas colombianas les cuesta dar el salto a Europa y a Estados Unidos por el tallaje, ser una marca de moda, de nicho, sin tallas, fue clave para incursionar en el exterior?

Indudablemente, nuestro core business –maletines, mochilas y carteras– no posee tallaje y eso lo vuelve más sencillo, pero como todos los negocios tienen sus retos, de hecho, en diferentes mercados debemos adaptar colores, tamaños y estampados a los gustos. Hay países donde les gustan cosas grandes, en otros, minimalistas, hay ajustes para los distintos mercados.

Qué mercados siguen?

Estamos reforzando el trabajo en Europa y Oriente Medio. A finales del año pasado empezamos con e-commerce en Estados Unidos, lanzamos nuestro portal. En Latinoamérica tenemos en la mira a Brasil y a Argentina.

¿Por qué prefiere subir las escalas y no el ascensor?

Un niño que no ha gateado no puede caminar porque se cae, se va a golpear y las piernas se le van a dañar. Me gusta la frase de Napoleón: “Vístame despacio que voy de afán” porque sí, hay que caminar rápido, pero sin dejar escapar los pasos normales de un negocio. Hoy todos quieren crecer rápido, pero se trata de ponerse metas alcanzables e ir creciendo paso a paso.

Totto tiene cerca de 350 TIENDAS FRANQUICIADAS y 250 propias en todo el mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba
WhatsApp chat